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Retribución, retención y cotización de socios y administradores de Sociedades Mercantiles

Actualizado: 31/10/2019

Fecha: 20/07/2014

En este artículo vamos a tratar la problemática de sociedades mercantiles, donde los socios trabajan en ellas, siendo en ocasiones, también administradores. Vamos a ver la problemática desde dos puntos de vista, el encuadramiento en el régimen de la seguridad social, y las retenciones a practicar en relación al impuesto de la renta de las personas físicas.

Seguridad Social

El administrador que sólo ejerce las funciones mercantil del cargo, es decir, se limita a convocar a los socios, a recibir información sobre la marcha de la empresa y a firmar las cuentas anuales, pero sin intervenir en el día a día de está, no está obligado a cotizar a la Seguridad Social.

Pero si el socio, tanto si es administrador, como si no, si desarrolla su trabajo en la empresa, entonces sí que debe de cotizar. En función de sus atribuciones, se decidirá en qué encuadramiento debe cotizar.

Socio con control efectivo

Si el socio trabajador ostenta el control efectivo de la empresa deberá de encuadrase en el régimen especial de autónomos (RETA). A estos efectos, se considera que ostenta el control efectivo quienes poseen al menos el 50 % sumando las participaciones de su cónyuge, y de los parientes hasta el segundo grado que convivan juntos; quieren poseen una participación igual o superior al 33% del capital (de forma individual, sin necesidad de sumar las participaciones de personas con quieres convivan); y quieren tienes al menos el 25 % y ostentan funciones de dirección y gerencia.

La Seguridad Social presume que todo administrador ejerce funciones de dirección, por lo que un administrador pasivo no trabajador, tendrá que demostrar su situación para no tener que cotizar.

Socio sin control efectivo

Si el socio no tiene el control efectivo de la empresa (por tanto, no se dan los requisitos enunciados anteriormente), la cotización se realiza por el régimen general de la seguridad social, en algunos casos como asimilado (lo que supone la exclusión de la protección por desempleo y de la otorgada por el FOGASA).

IRPF

Una vez vista la problemática asociada a la cotización, toca ver los aspectos fiscales de la retribución recibida.

Con la modificación publicada el 04/12/2014, correspondiente a la Ley de Sociedades de Capital, publicada en el BOE, respecto a las remuneraciones de los administradores de sociedades, se nos clarifica ya totalmente, la distintas retribuciones de los mismos, dentro del panorama de la posible deducibilidad en el Impuesto de Sociedades: Se modifica el artículo 217 que queda redactado de la siguiente forma

Se modifica el artículo 217 que queda redactado de la siguiente forma

«Artículo 217. Remuneración de los administradores.
1. El cargo de administrador es gratuito, a menos que los estatutos sociales establezcan lo contrario determinando el sistema de remuneración.
2. El sistema de remuneración establecido determinará el concepto o conceptos retributivos a percibir por los administradores en su condición de tales y que podrán consistir, entre otros, en uno o varios de los siguientes:

a) una asignación fija,
b) dietas de asistencia,
c) participación en beneficios,
d) retribución variable con indicadores o parámetros generales de referencia,
e) remuneración en acciones o vinculada a su evolución,
f) indemnizaciones por cese, siempre y cuando el cese no estuviese motivado por el incumplimiento de las funciones de administrador y
g) los sistemas de ahorro o previsión que se consideren oportunos.

3. El importe máximo de la remuneración anual del conjunto de los administradores en su condición de tales deberá ser aprobado por la junta general y permanecerá vigente en tanto no se apruebe su modificación. Salvo que la junta general determine otra cosa, la distribución de la retribución entre los distintos administradores se establecerá por acuerdo de éstos y, en el caso del consejo de administración, por decisión del mismo, que deberá tomar en consideración las funciones y responsabilidades atribuidas a cada consejero.
4. La remuneración de los administradores deberá en todo caso guardar una proporción razonable con la importancia de la sociedad, la situación económica que tuviera en cada momento y los estándares de mercado de empresas comparables. El sistema de remuneración establecido deberá estar orientado a promover la rentabilidad y sostenibilidad a largo plazo de la sociedad e incorporar las cautelas necesarias para evitar la asunción excesiva de riesgos y la recompensa de resultados desfavorables.»

Se modifica el artículo 218 que queda redactado de la siguiente forma:
«Artículo 218. Remuneración mediante participación en beneficios.
1. Cuando el sistema de retribución incluya una participación en los beneficios, los estatutos sociales determinarán concretamente la participación o el porcentaje máximo de la misma. En este último caso, la junta general determinará el porcentaje aplicable dentro del máximo establecido en los estatutos sociales.
2. En la sociedad de responsabilidad limitada, el porcentaje máximo de participación en ningún caso podrá ser superior al diez por ciento de los beneficios repartibles entre los socios.
3. En la sociedad anónima, la participación solo podrá ser detraída de los beneficios líquidos y después de estar cubiertas las atenciones de la reserva legal y de la estatutaria y de haberse reconocido a los accionistas un dividendo del cuatro por ciento del valor nominal de las acciones o el tipo más alto que los estatutos hayan establecido.»

En relación con los administradores, la situación que es más habitual se detalla a continuación

  • Los estatutos recogen que el cargo de administrador es gratuito.
  • Respecto a la retribución derivada de las tareas de gerencia, se consideraba gasto deducible, y se sometía a una retención variable, como al resto de los trabajadores de la empresa

Por lo tanto, para la retribución de funciones laborales (Gerencia y comunes), deberá existir un contrato laboral (escrito o verbal), para que dichas remuneraciones puedan ser deducibles en el Impuesto de Sociedades. Lo lógico (no se especifica en ninguna parte), es que igualmente, sea refrendado o aceptado por la Junta General, sin necesidad de su implantación en los Estatutos de la Sociedad, a diferencia del cargo societario.

También es lógico, que en caso de que las funciones laborales se correspondiesen con alguna actividad de la Segunda Sección de las tarifas del IAE (Actividades Profesionales [Ej. Abogados, médicos, etc.]), y aparte la obligatoriedad de estar dado de alta en el RETA, que dicho administrador o socio, formalice su inscripción en el IAE, como actividad económica, facturando a la empresa sus servicios o trabajos. Ver más detalles en el artículo Retribuciones de Socios de Sociedades Profesionales.

Consulta Vinculante de la DGT-> V1147-15

Consulta

El consultante es socio de una sociedad de responsabilidad limitada que tiene como objeto social la comercialización, importación, exportación y venta al detalle o al por mayor de diferentes tipos de bienes, como prendas de vestir o calzado, desarrollando el socio tareas de dirección de la comercialización, producción y comunicación, tareas comercializadoras y de diseño de producción y administrativas y de representación, si bien no ejerce el cargo de administrador en la sociedad.
Su retribución consiste en una nómina fija y no se encuentra dado de alta en el régimen especial de trabajadores por cuenta propia o autónomos de la Seguridad Social (RETA).
Se consulta la tributación que corresponde al consultante por los servicios prestados a la sociedad.

Respuesta

Tras realizar un análisis de la legislación aplicable al caso, la DGT, en su consulta vinculante V1147-15 de 13/04/2015 llega a las conclusiones que se resumen a continuación:
Las actividades que constituyen el objeto de la sociedad y que el socio desarrolla, no tienen la naturaleza de actividades profesionales, tributando en este caso como rendimientos de trabajo en el IRPF.
En relación con el IVA, el socio que presta servicios a la empresa queda excluido del ámbito de aplicación del Impuesto sobre el Valor Añadido en la medida en que no concurre un elemento fundamental cual es la ordenación de medios propios.
En relación con el IAE, por los servicios que presta a la sociedad en cuyo capital participa, no realiza una actividad económica sujeta a dicho tributo, dado que no se cumple el requisito de la ordenación por cuenta propia de los medios de producción y/o recursos humanos, por lo que en este caso no tendrá que darse de alta en epígrafe alguno de las Tarifas del impuesto.

Los estatutos y la retribución de los Administradores

La retribución de los administradores debe constar en los estatutos de la sociedad y puede adoptar diferentes formas: dietas por asistencia, retribuciones constantes o variables por participación en los beneficios de la entidad, etc. Cualquiera que sea la forma que adopte, la retribución a los administradores es gasto contable, si los estatutos prevén el carácter remunerado del cargo.

Sin embargo, no es gasto deducible la retribución a los administradores cuando los estatutos no permitan determinar de forma precisa su importe. Para la deducibilidad de la remuneración del órgano de administración es necesario que los estatutos establezcan su cuantía de forma determinada o determinable.

En el supuesto de administradores que no sean socios de la entidad, dado que su retribución debe estar fijada en los estatutos sobre los cuales el administrador no ha podido tener ninguna influencia, parece razonable que su retribución no caiga dentro del régimen general de las operaciones vinculadas, el cual debería aplicarse al resto de operaciones que los administradores realicen con la entidad.

Tratándose de socios de la entidad a la que prestan su trabajo, cualquiera que sea el régimen de la Seguridad Social de ese trabajador, el importe de su retribución es gasto de personal para la entidad, deducible a efectos fiscales, siempre que respondan a la prestación de servicios personales para las actividades desarrolladas por la sociedad y no retribuyan capitales propios aportados por los socios.

En el caso de un administrador único, socio único y dueño de la mayoría de las acciones de una sociedad de responsabilidad limitada, en régimen especial de autónomos de la Seguridad Social, en relación con la calificación de las rentas percibidas, se ha interpretado lo siguiente:

  • Si el cargo de administrador fuese retribuido, los estatutos de la entidad deben preverlo expresamente, señalando, además, el sistema de retribución. En este caso, las cantidades percibidas son rendimientos del trabajo.

  • Si en los estatutos de la sociedad se configura el cargo de administrador como gratuito, las percepciones pueden calificarse de rendimientos del trabajo si se derivan de una relación laboral, ordinaria o especial (con independencia del régimen de Seguridad Social que le corresponda) o, en caso contrario, de rendimientos del capital mobiliario procedentes de la participación en los fondos propios.

  • En estos casos, al tratarse de operaciones realizadas por el socio mayoritario de la entidad, que al mismo tiempo es el administrador de la misma, para la cuantificación de las retribuciones derivadas del trabajo deben tenerse en cuenta las normas sobre operaciones vinculadas.

  • El pago de las cotizaciones de la Seguridad Social correspondientes al administrador que responda a la contraprestación del trabajo prestado es deducible.

  • Las cuotas del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos del administrador satisfechas por la entidad constituyen una retribución del trabajo en especie estando obligada la entidad a practicar ingreso a cuenta. Si la empresa paga al administrador para que éste haga frente a las cuotas de autónomos, es renta dineraria.

  • Las cantidades satisfechas por la sociedad a sus socios trabajadores son deducibles siempre que respondan a la prestación de servicios personales para las actividades desarrolladas por la sociedad y no retribuyan capitales propios aportados por los socios, con independencia de su régimen de afiliación a la Seguridad Social que les corresponda

Opciones de pago para socios administradores

Si el socio posee el 50% o más de la sociedad, no puede cobrar nómina como empleado. Teniendo dos opciones:

  • Cobrar nómina como administrador (si los estatutos lo contemplan), con una retención fija de 37 % para el ejercicio 2015, salvo que el importe neto de la cifra de negocios del año anterior sea inferior a 100.000 €, en cuyo caso se aplicaría el 19.5%. Está previsto que en 2016 baje por fin de nuevo al 35%.

  • Cobrar como autónomo, facturando sus servicios, con IVA del 21% y retención del 21% (9% para los nuevos autónomos, en el año en el que se dan de alta y los dos siguientes, con la condición de no haber realizado ninguna actividad en el año anterior). En estos casos es importante que el socio pueda demostrar a Hacienda que tiene una sede propia dotada con medios de producción propios en la que puede ordenar su trabajo sin una relación de dependencia directa (asistencia al centro de trabajo) ni de ajenidad (jerarquías, toma de decisiones) con la sociedad a la que factura. De lo contrario deberá tener una nómina como administrador.

Si el socio tiene menos del 50%, depende de la naturaleza de los servicios que cobre:

  • Si se consideran servicios de administrador (y están contemplados en los estatutos), podrá cobrarlos con una retención del 35% como en el caso anterior.

  • Si se trata de otros servicios profesionales, hasta ahora había que ver si se calificaba el trabajo por cuenta ajena o por cuenta propia. Si se consideraba que trabaja por cuenta ajena, cobraba una nómina, con retención según tablas. Si se consideraba que trabaja por cuenta propia, debería hacer factura, con IVA y retención del 21% (o 9%, en su caso). Al igual que en el caso anterior es conveniente contar con sede y medios de producción propios y no incurrir en una situación de dependencia y ajenidad. Sin embargo, tras la Reforma Fiscal, en vigor desde enero de 2015, los socios que participen en sociedades y entidades profesionales (dadas de alta en un epígrafe de actividades profesionales del IAE) no pueden cobrar nómina y han de emitir factura obligatoriamente.

Retención a practicar en la nómina

A efectos de practicar correctamente las oportunas retenciones, el porcentaje de la retención del administrador de una sociedad depende del volumen de ventas:

  • Importe neto de la cifra de negocios del último año, mayor de 100.000 euros: el porcentaje de retención a aplicar por rendimientos del trabajo en el IRPF es del 37% en 2015 y del 35% en 2016.

  • Importe neto de la cifra de negocios menor de 100.000 euros: 20% en 2015, 19,5% desde el 12 de julio de 2015 y 19% previsto para 2016.

Las empresas intentan evitar la retención fija, estableciendo en los estatutos una retribución como administrador y directivo muy baja ( de forma que la parte sometida a la retención fija sea mínima o inexistente, e imputando el resto del sueldo a su trabajo ordinario en la empresa (por ejemplo , visitar clientes, gestionar al personal, etc.), aplicando el tipo de retención general, que normalmente será inferior al tipo fijo para administradores. Esta alternativa tiene como inconveniente, que el titular de la empresa podría perder los incentivos de los que goza en un Impuesto sobre el Patrimonio (en el que las participaciones en empresas familiares están exentas) y en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (en el que se establecen bonificaciones del 95% en la transmisión de las participaciones). En concreto, para que estos incentivos sean aplicables, es preciso que la retribución como administrador y directivo suponga más del 50% de los rendimientos totales del trabajo y de actividades económicas, y esta premisa, no se cumple en esta alternativa.

Enlace al documento de la AEAT con los nuevos tipos de retención a aplicar en el ejercicio 2015 y 2016.

Retención Fija y Variable como al resto de trabajadores, pero en ciertos porcentajes

Para no tener las desventajas comentadas en el apartado anterior, conviene respetar el límite del 50%. Por ejemplo su sus retribuciones son de 60.000 euros, y no tiene otros rendimientos del trabajo o de actividades económicas, asígnese 31.000 euros como retribución por administrador y directivo, y los restantes 29.000 euros como trabajador. Así reducirá la parte de su salario sometido a la retención fija, y a su vez, conservará los derechos a disfrutar de los incentivos en el impuesto del patrimonio y sucesiones/donaciones.

 

Enlaces relacionados:

Responsabilidades e implicaciones del cargo de administrador/es de una Sociedad Mercantil

Retribuciones de Socios de Sociedades Profesionales