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Cómo calcular la rentabilidad de una empresa

Actualizado: 22/10/2019

Fecha: 22/10/2019

Introducción

La rentabilidad es la relación entre el gasto, esfuerzo o inversión que se ha realizado en una determinada actividad y el beneficio que proporciona.

Debemos tener en cuenta que no existe un solo concepto de rentabilidad de la empresa, sino distintas formas de medirla. Las bases sobre las que se puede medir la rentabilidad de una sociedad, esencialmente, son sobre las ventas, sobre los fondos propios, sobre los activos, etc. Y el resultado que obtenemos puede ser muy distinto: una sociedad puede ser muy rentable sobre ventas pero no tan rentable sobre activos.

El objetivo de toda empresa a medio y largo plazo es ser rentable sobre su nivel de ventas.

Las empresas tienen un beneficio después de impuestos (BDI), un beneficio antes de impuestos (BAI), un beneficio antes de intereses e impuestos (BAII) y un beneficio antes de amortizaciones, intereses e impuestos (BAAII) y esos beneficios básicos con los que se trabaja los podemos interrelacionar con los 3 conceptos básicos: ventas, fondos propios, activos, dividendo, etc.

Calculo Beneficio Empresa

Rentabilidad sobre Ventas

La rentabilidad sobre las ventas mide la relación entre los precios de venta de los productos o servicios de la empresa y los costes de producción que éstos generan y se calcula

Rentabilidad neta sobre ventas = ( Beneficio después de impuestos / Ventas netas ) x 100 %

Si una empresa tiene unas ventas de 1.000 euros y tiene un beneficio de 100 euros después de impuestos, está obteniendo una rentabilidad, después de impuestos, del 10% sobre ventas.

El objetivo de los beneficios después de impuestos tiene que ser positivo siempre a largo plazo, si no es así, la empresa tenderá a desaparecer.

Rentabilidad sobre Fondos Propios

Otra forma de medirlo la rentabilidad es el beneficio sobre los fondos propios, en inglés ROE (Return On Equity). Esto nos da la rentabilidad que está obteniendo el inversor sobre el dinero que ha invertido en la empresa, ya que los fondos se componen del capital inicial con el que se ha empezado la actividad más el importe de las reservas, que son los beneficios que no se han distribuido.

La suma de estas 2 partidas, (capital + reservas)= Valor Contable Fondos Propios, es todo el dinero que de una forma u otra, directa o indirectamente, los inversores han depositado dentro del capital de la sociedad, con lo cual tenemos que el Beneficio después de impuestos sería la rentabilidad que se obtendría a esa inversión.

ROE = ( Beneficio después de impuestos / Valor contable fondos propios ) x 100 %

Es decir, en este caso, si tenemos unos fondos propios de 500 euros y obtenemos 100 euros de beneficio, los inversores tienen un 20% de rentabilidad. Esos beneficios pueden estar o no distribuidos.

Rentabilidad sobre Activos

Otra forma de medir la rentabilidad es sobre los activos (maquinaria, existencias, clientes, instalaciones, etc.). La ROA (Return On Assets), se usa para medir la rentabilidad de los activos totales de una sociedad, estableciendo así una relación entre los beneficios y los activos totales de la entidad.

ROA = ( Beneficio después de impuestos / Valor contable del activo ) x 100 %

Si una empresa tiene unos activos de 1.000 euros y el beneficio ha sido los 100 euros, su rentabilidad es del 10%.

Qué es el EBITDA (BAAII) , ratio para empresas con fuerte inversión y endeudamiento

El EBITDA es uno de los indicadores financieros más conocidos, e imprescindible en cualquier análisis fundamental de una empresa.

 Constituye un indicador aproximado de la capacidad de una empresa para generar beneficios considerando únicamente su actividad productiva, eliminando de esta manera, la subjetividad de las dotaciones, el efecto del endeudamiento o la variabilidad de la carga impositiva (Impuesto de Sociedades).

Sus siglas representan, en inglés, ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation, and Amortization), o lo que es lo mismo, representa el beneficio bruto de explotación calculado antes de la deducibilidad de los gastos financieros.

El EBITDA, aunque no forma parte del estado de resultados de una compañía, está muy relacionado con él.

Al no considerar el endeudamiento de la empresa, es posible que un elevado EBITDA sea consecuencia de un elevado grado de apalancamiento, por lo que la capacidad real de obtener beneficio puede verse reducida de forma considerable, o ser inviable la empresa ante las partidas de pago amortizaciones de capital solicitado en préstamo y sus intereses asociados.

Es muy útil para comparar empresas, sus datos históricos, su salud y vitalidad, ya que muestra una información que no está afectada por el apalancamiento financiero, por los impuestos ni por los costes de amortización, que en determinadas empresas son muy altos. Además, permite medir en términos homogéneos las rentabilidades de diferentes empresas, incluso de diferentes países.

También puede servir para ver de un vistazo la solvencia de tu empresa. Y es que, con este indicador se puede estimar, de manera más abreviada, cuál es el flujo de efectivo disponible de una empresa. Es decir, muestra cuánto dinero le queda al negocio para pagar sus deudas una vez restados sus gastos más importantes.

Qué es el EBIT (BAII)

El EBIT es exactamente lo mismo que el EBITDA, pero sólo se descuenta la depreciación y la amortización, y no se tiene en cuenta ni los intereses, ni los impuestos, o sea, Earnings Before Interest, Taxes. Ganancias antes de Intereses e Impuestos.

La depreciación se refiere a la pérdida de valor en un tiempo determinado de un bien (maquinaria, equipo, inmueble, etc.) y que la amortización es el pago diferido de un gasto que supera cierto valor determinado y que no puede cargarse al 100% sino por cuotas.

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